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La nueva religión

Tiempo estimado de lectura: 10 minutos

Hay un tema del cual sigue siendo discusión y debate, la «religión». El problema es que muchos fanáticos no se han parado a estudiar historia de la humanidad, y lo peor de todo, ni tan siquiera han sido capaces de leerse el “Antiguo Testamento”. Muchos de vosotros me preguntáis porque me gusta tanto la historia de Mesopotamia y la respuesta es siempre muy sencilla, ahí comenzó todo, la política, religión, matemáticas, astronomía entre otras muchas cosas. Cuando eres capaz de leer y comprender los estudios de la asiriología te das cuenta de una cosa, la religión que conoces hoy es una evolución de las creencias sumerias.

Tu crees que el dios que tú veneras es el auténtico y verdadero, pero aquellas civilizaciones antiguas también creían que sus dioses eran auténticos y verdaderos. Las escrituras sagradas más antiguas que se conocen hasta la fecha son las tablillas sumerias y no el Éxodo o el Génesis como me habéis mencionado muchas veces. A la diosa Inanna se le dedico poemas y se la veneró durante al menos cinco mil años, en cambio Yahvé o Jesucristo tienen poco más de dos mil años. Esto es tan solo un ejemplo, no significa que Inanna sea la autentica diosa, ni tan siquiera es la más antigua de Mesopotamia. La cuestión es ¿Por qué pienso que vamos avanzando hacia una nueva religión?

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Crucifixión

Para entender la razón de que vamos evolucionando a una nueva religión, tengo que hablarte de la «crucifixión de cristo». La cruz es uno de los símbolos claves del cristianismo. Mateo, Marco, Lucas y Juan narran su propia versión de los hechos, todos señalan que Jesús murió tal y como nos cuentan en clase de religión. Pero apenas aportan detalles sobre la forma en que se ejecutó la pena, Mateo dice lo siguiente:

“Y después que le hubieron colgado del madero, repartieron sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliera lo que fue dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes”.

Mateo 27:35, Biblia del Jubileo

Sin embargo, Marco cuenta lo siguiente:

“Y era la hora de las tres cuando le colgaron del madero”.

Marco 15:25, Biblia del Jubileo

Lucas da algunos datos más:

“Y cuando llegaron al lugar que se llama de la Calavera, le colgaron del madero allí, y a los malhechores, uno en un madero a la derecha, y otro a la izquierda”.

Lucas 23:33, Biblia del Jubileo

Y por último Juan comenta lo siguiente:

“Donde le colgaron del madero, y con él otros dos, uno en un madero a cada lado, y Jesús en medio”.

Juan 19:18, Biblia del Jubileo

Como podemos observar, a diferencia de lo que vemos en películas o nos dicen en clase de religión, ninguno de los textos menciona que Jesús fuera clavado en la cruz.

Marca de los clavos de cristo

¿Por qué entonces hablamos siempre de los clavos de Cristo? Resulta que el Evangelio de Juan es el que más confunde con este tema, es el más tardío y el que más diferencias esconde. Aunque, al igual que el resto de evangelistas, Juan no explica en ningún momento que Jesucristo fuera clavado en la cruz, sí hace referencia a este hecho en la famosa escena de la incredulidad de Santo Tomás, cuando éste asegura:

Pero Tomás, uno de los doce, que se dice el Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.

Le dijeron pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.

Y ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Vino Jesús, las puertas cerradas, y se puso en medio, y dijo: Paz tengáis.

Luego dice a Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos; y alarga acá tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino fiel.

Entonces Tomás respondió, y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!

Le dice Jesús: Porque me has visto, oh Tomás, creíste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.

Juan 20:24-29, Biblia del Jubileo

Meredith JC Warren profesora titular de estudios bíblicos y religiosos en la Universidad de Sheffield, comenta que para encontrar más información sobre los clavos de Cristo hay que recurrir a evangelios apócrifos. El evangelio de San Pedro, un texto hallado en Egipto en el siglo XIX datado en la primera mitad del siglo II (posterior a los evangelios canónicos), sí cuenta que los clavos fueron retirados de las manos de Cristo después de su muerte.

¿Fue crucificado Jesucristo?

La cuestión es que los romanos jamás crucificaban a sus víctimas por problemas religiosos, la crucifixión era un castigo reservado a los enemigos políticos y militares de Roma. No olvidemos que los judíos buscaban un Mesías que liderara la insurrección y así liberarse del dominio y la esclavitud impuesta por Roma. Yo soy de los que piensa que Jesús si existió, pero hablo del personaje histórico, ese que nunca realizo milagros, ni enseñaba a amar al prójimo, siempre he pensado que fue un gran filosofo.

Lo más impactante de esta historia adulterada y mitificada a conveniencia del «Concilio de Nicea I» convocada por el obispo Osio de Córdoba y luego apoyado por el emperador romano Constantino I, es que un Dios “amoroso y poderoso” condenara a la raza humana al sufrimiento por los siglos de los siglos, solamente por haber comido “El fruto prohibido”.

Un Dios que se convierte en una paloma para seducir y fecundar a una mujer que ya estaba comprometida, y si, estoy mezclando el Antiguo con el Nuevo Testamento, pero es que la historia se ha tergiversado tanto hasta nuestros días que me parece irreal que muchos de vosotros no os deis cuenta de estos detalles. Lo que te cuento no se basa en ser ateo, agnóstico o creyente, sino más bien en ver la realidad de la manipulación que hay detrás de la religión durante milenios. Para darte cuenta de estos detalles solo hay que estudiar historia y veras como la cosa cambia.

¿Es Jesús hijo de Enki?

Soy un gran fan de la historia Sumeria y Mesopotamia en general, pero es ridículo ver el contenido que hacen muchos youtubers para ganar suscriptores y likes con la ignorancia de la gente. Comenzando porque este tipo de canales son los típicos que apoyan la ufología sin respaldo ni pruebas científicas, estos mismos que apoyan el «Terraplanismo» hablan de que Jesús es hijo de Enki, que es un avatar, que es un ser iluminado, que es un pleyadiano, etc. Lo cual nos lleva a afirmar que con estas suposiciones absurdas se está creando una nueva religión. ¡Ojo!, que hay grupos de facebook con miles de miembros como por ejemplo “la iglesia de Enki”.

El despertar espiritual de la humanidad no requiere de este tipo de utopías que lo que logran es confundir a las personas que buscan la verdad acerca de nuestros orígenes como raza. Así mismo, hay que saber que no somos los únicos seres de este inmenso Universo. No hay dioses, el creador es la fuente original del universo y seguramente moriremos sin conocer los misterios que esta encierra. Cuando los dioses dejan de ser adorados estos desaparecen y surgen nuevos dioses. Los parásitos astrales se alimentan de nuestro sufrimiento y de las utopías inculcadas al ser humano por parte de los modernos Youtubers.

El Jesús histórico es convertido en el Jesús de la fe, el verdadero Jesús nunca fue cristiano, nació, vivió y murió como un judío. Quien más contribuye a la creación de este mito es Pablo de Tarso quien jamás conoció a Jesús en persona, este personaje aparece 10 años después de su muerte. Y para terminar Constantino y Lucio Cecilio Firmiano Lactancio se encargaban de decretar la nueva religión que hasta la fecha aún esclaviza al mundo entero.

Referencias

  • Mateo 27:35, Marcos 15:25, Lucas 23:33, Juan 19:18, Juan 20:24-29, Biblia del Jubileo. BibleGateway.
  • Dra. Meredith Warren, profesora de estudios bíblicos y religiosos en la Universidad de Sheffield.
  • Fernández Hernández, Gonzalo (2008). «Los presidentes del Concilio de Nicea de 325» (PDF). Habis (39): 309. ISSN 0210-7694.
  • Davis, Leo Donald. The First Seven Ecumenical Councils (325-787) : Their History and Theology. p.57. ISBN 978-0-8146-8381-1. OCLC 1017099420.
  • Becker (2007). Pablo, el apóstol de los paganos, p.55.
  • Fernández, Víctor Manuel (2009). Pablo apasionado. De Tarso hasta su plenitud. Buenos Aires: Ediciones Paulinas. pp. 7-13. ISBN 978-950-861-485-8.
  • Lucio Celio Firmiano Lactancio (1990). Instituciones Divinas. Obra completa. Madrid: Editorial Gredos. Volumen I: Libros I-III. ISBN 84-249-1413-9. Volumen II: Libros IV-VII. ISBN 84-249-1414-7.
  • Burckhardt, Jacob (1982). Del paganismo al cristianismo. ISBN 84-375-0214-4.
  • Veyne, Paul (2008). El sueño de Constantino: el fin del imperio pagano y el nacimiento del mundo cristiano. Ediciones Paidós Ibérica. ISBN 978-84-493-2155-9.
  • Vilella Masana, Josep, ed. (2015). Constantino, ¿el primer emperador cristiano? Religión y política en el siglo IV. Edicions Universitat Barcelona. ISBN 9788447542475.
  • Nag Hammadi. Manuscritos secretos de Jesús de Nazaret (PDF).